Pensé que no pasaría pero si, me dejó y aún así mi orgullo me obligó a pensar que el volvería sin necesidad de yo pedirle perdón.
Pero no, el no volvió. Al ver pasar los días comencé a sentirme sola y a extrañarlo e incluso lo busqué muchas veces para tratar de hablar pero el no quiso.
Un día lloré como nunca, y me dije que nunca me perdonaría haber perdido a un gran hombre y asi es ya han pasado 2 años de su partida y hoy en día sigo sin perdonarme aquello que sucedió y no hay día que me levante sin arrepentirme de haber sido tan bruta.
Nunca menosprecies a la persona que está a tu lado ni cometas la locura de pensar que esa persona siempre estará allí hagas lo que hagas, dale valor a cada día, a cada momento, a cada persona.

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